Lo primero que hay que entender es que el color se va a oscurecer antes de aclarar. Los días 2 y 3 vas a mirarte al espejo y pensar que te han hecho un destrozo. Es el momento en el que más gente escribe al centro asustada. Es normal: el pigmento está en la superficie mientras cura, y cuando la piel descama se lleva entre un 30 % y un 40 % de intensidad.
Día a día
- 01Primeras 24 horas
Secar con una gasa limpia el líquido que exude, tantas veces como haga falta. Si se deja acumular, forma costra gruesa. No mojar.
- 02Días 1 a 3
El color está en su punto más oscuro e intenso. No es el resultado. No lo juzgues todavía y sobre todo no vayas corriendo a que te lo aclaren.
- 03Días 4 a 10
Aparece la costra y con ella el picor. Aquí es donde se pierde o se salva el trabajo. Crema indicada por el centro, en capa fina, y nada más.
- 04Días 10 a 14
La costra se ha caído. Puede parecer que ha quedado demasiado claro o irregular: el pigmento todavía está asentándose en la dermis.
- 05Semanas 3 y 4
Ahora sí es el color real. Es el momento de valorar el trabajo y de decidir el retoque.
- 06Semanas 4 a 8
Retoque. No es opcional ni es un extra de lujo: es la segunda mitad del trabajo.
Lo que hay que evitar durante 10 días
- Mojar la zona: ducha de espaldas, cara lavada con cuidado esquivando la ceja.
- Sol directo. Es el que más se salta y el que más decolora el pigmento a largo plazo.
- Piscina, mar, sauna, hammam y gimnasio con sudor abundante.
- Maquillaje sobre la ceja o alrededor de la zona en cura.
- Cremas con ácidos, retinol o exfoliantes en la cara.
- Dormir con la cara aplastada contra la almohada del lado de la ceja.
- Arrancar, rascar o «ayudar» a la costra. Ninguna versión de esto acaba bien.
Y después de los diez días
Lo que más determina cuánto te dura es el sol. Protección solar alta sobre la ceja, todo el año y no sólo en verano, es la diferencia entre repetir a los doce meses o a los veinticuatro. Los ácidos y el retinol en la rutina facial también aclaran el pigmento: si los usas, aplícalos esquivando la zona.
